<U>Incorporar alimentos complementarios mientras se continúa con la lactancia</U>
Para asegurar un comienzo sano de la vida la OMS, UNICEF y otras organizaciones de salud mundiales recomiendan: “6 meses de lactancia exclusiva e incorporación de alimentos complementarios continuando con la lactancia por dos años o más”.
El tema de esta Semana Mundial de la Lactancia Materna es continuar amamantando con la incorporación de otros alimentos después de los 6 meses de edad. El lema apunta a concienciar sobre los 6 meses de lactancia exclusiva y a ayudar a hacer en forma amable y cuidadosa la transición entre la lactancia materna exclusiva y a amamantar y comer con el resto de la familia.
1er Objetivo: Continuar amamantando
La leche materna continúa siendo una importante fuente de nutrientes después de los 6 meses particularmente cuando las madres siguen amamantando mientras les dan otros alimentos. En promedio, los bebés de 6-8 meses obtienen alrededor del 70% de sus necesidades energéticas de la leche materna, a los 9-11 meses el 55 % y a los 12-23 meses el 40%. La leche materna es además, quien provee la mayor cantidad de proteína, vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales. La leche materna es un alimento rico en nutrientes y energía, brindando más calorías y nutrientes por mililitro que muchos otros alimentos. El desafío es como agregar otros alimentos de manera tal de contribuir con la riquísima fuente alimenticia de la leche materna sin remplazarla.
2º Objetivo: Introducción adecuada de alimentación óptima
Después de los 6 meses de edad, los niños necesitan otros alimentos además de la leche materna para cubrir sus necesidades alimentarias. Se denomina “alimentación complementaria” a la incorporación de otros alimentos y bebidas a la leche materna. Los alimentos dados deberán complementar los nutrientes provistos por la misma.
Una alimentación complementaria óptima debe ser:
- Oportuna: comenzar en el tiempo justo, de tal manera de no disminuir los beneficios del amamantamiento.
- Nutricionalmente adecuada: proveer la energía y nutrientes adecuados para lactantes de más de 6 meses.
- Segura: ofrecida y preparada higiénicamente.
- Perceptiva: brindada en un marco de afecto respetando las necesidades del niño.
3er Objetivo: Preferencia a los alimentos de la familia
Entre los 6 y 24 meses los niños crecen rápidamente, pero sus estómagos son relativamente pequeños (alrededor del tamaño de un puño). En este período ellos necesitan alimentos altamente nutritivos, los cuales brindarán un montón de nutrientes en pequeñas cantidades de alimentos- alimentos nutricionales con alta densidad energética.
Se decidió por “los alimentos de la familia” porque en muchos hogares alrededor del mundo los niños se alimentan con los mismos alimentos que el resto de la familia. Esto no implica que los lactantes más grandes pasen de la lactancia exclusiva a la comida de los adultos. Los lactantes y los niños pequeños deben ser alimentados con los mejores bocados de los alimentos familiares como las legumbres, vegetales, pescados y carnes preparados (aplastados, cortados, triturados, etc) de tal manera de hacerlos adecuados a las habilidades alimenticias de ellos. Alrededor de los 12 meses, casi todos los niños son físicamente capaces de comer alimentos de consistencia similar a los que comen el resto de la familia. En algunas circunstancias la familia prefiere preparar separadamente alimentos específicos para sus niños.
Existen alimentos infantiles preparados comercialmente, los cuales están apropiadamente fortificados y con adecuadas cantidades de vitaminas y minerales que pueden ser útiles para aquellas familias que pueden comprarlos. Generalmente son caros y suelen contener aditivos y conservantes inapropiados para la alimentación infantil.
4º Objetivo: Favorecer una transición cuidadosa de lactante a niño/a pequeño/a.
La incorporación de alimentos complementarios marcan una nueva fase en el desarrollo social, emocional y de conducta y en las relaciones entre padres y las personas responsables del cuidado de los niños.. La alimentación complementaria brinda oportunidades para el desarrollo de habilidades comunicacionales, motoras y de coordinación. La consistencia y textura de los alimentos, cómo son dados y las cantidades ofrecidas necesitan cambiar a medida que los niños crecen y aprenden a llevarse la comida a la boca, a masticar, a sostener alimentos, a usar la cuchara y alimentarse por sí mismos. Esta manera de alimentar es la que se denomina alimentación perceptiva e involucra a las personas responsables a cargo del cuidado infantil ayudando y animando a los niños a comer solos, sin forzarlos, alimentando despaciosa y pacientemente, experimentando con distintos alimentos, minimizando los factores de distracción de tal manera que comer se transforme en un tiempo de aprendizaje y amor. La alimentación complementaria y la continuación de la lactancia materna es parte de una transición cuidadosa de la lactancia exclusiva a los alimentos de la familia.
5º Objetivo: Prevenir los transtornos y enfermedades asociadas a la alimentación en la infancia y juventud en las sociedades desarrolladas.
Los hábitos alimentarios nacen en la familia, pueden reforzarse en el medio escolar y se contrastan en la comunidad en contacto con los pares y con el medio social. Sufren las presión del marketing y la publicidad ejercida por las multinacionales agroalimentarias.
La sobrealimentación, característica de los países industrializados o desarrollados, se relaciona actualmente con el incremento de enfermedades cardiovasculares, obesidad, neoplasias, caries e incluso con otras enfermedades que, presentándose en forma de trastornos psicológicos y anomalías del comportamiento ocasionan problemas muy graves de salud, como es el caso de los trastornos del comportamiento alimentario (anorexia nerviosa y bulimia).Todas ellas constituyen las enfermedades de la sociedad de la abundancia.
Los “Fast Food” y las “chucherías”
Entre los hábitos alimentarios de niños y adolescentes podemos señalar el consumo, en ocasiones excesivo, de hamburguesas, perritos calientes, sándwichs, etc. que tienen como denominador común: preparación muy sencilla, consumo fácil (panes blandos, carnes trituradas) y saciedad inmediata. Su perfil nutritivo puede definirse como hipercalórico, hiperproteico y con elevado contenido graso.
Consumir estos alimentos, de vez en cuando, no presenta mayores problemas en el conjunto de una dieta variada. El problema radica en la reiteración de su consumo que puede generar hábitos alimentarios inadecuados. Por ejemplo, las hamburguesas, generalmente, se acompañan de una bebida refrescante y un postre dulce, prescindiendo de ensaladas, verduras, legumbres, frutas, etc. necesarias en una dieta equilibrada.
Otra de las características de los hábitos alimentarios de la infancia y de la adolescencia es el abuso en el consumo de “chuches”, expresión coloquial con la que aludimos a un conjunto de productos dulces y salados, de formas y sabores diversos, de escaso o nulo interés nutricional y que se picotean a cualquier hora del día.
El problema de la ingesta en exceso
En los países desarrollados, el problema principal actualmente no es la carestía de ningún nutriente, sino su ingesta excesiva. Los ejemplos más claros son los siguientes:
- El 62% de los menús escolares deben mejorar nutricionalmente.. El efecto sobre la salud infantil es la mayor probabilidad de caries, el incremento de la obesidad, el estreñimiento crónico y el aumento del colesterol sanguíneo a cada vez edades más tempranas como muestran diversos estudios médicos
- Un 40% de los niños entre 11 y 13 años desea adelgazar y es probable que se generalizara a casi toda la población infantil dicho deseo de adelgazar(Informe Infancia 2003)
Enfermedad oral (caries)
La caries dental es la enfermedad más frecuente en los países desarrollados, afectando a un 80% de la población escolar.
La fermentación bacteriana de los azúcares presentes en los alimentos genera diversos ácidos que producen una desmineralización progresiva del esmalte dentario. El consumo frecuente de azúcares, especialmente de sacarosa, favorece la formación de la placa dental, elemento clave que predispone a la caries y a las enfermedades periodontales.
Alergias alimentarias
Aunque no son enfermedades claramente en relación con los hábitos alimentarios, el aumento de su prevalencia justifica su mención. La incidencia de alergia alimentaria es de un 0,3-20% en niños y 1-3% en adultos